Machu Picchu

La historia tradicional


La historia según la arqueología


La historia de
Pachakutec
Cronología
El contexto histórico
La historia según la arqueología
La arqueología registra dos fases en el comportamiento de los cusqueños, que han sido denominadas Inca Provincial, o Killke, e Inca Imperial. En la primera fase, la Provincial, la arquitectura y las demás artes no se habían desarrollado más allá de los límites domésticos que sustentaban una forma de vida local y básicamente aldeana. La manufactura era de configuración simple y de aspecto tosco, sin gran diferencia entre una vajilla ordinaria y una elegante. Esto cambió radicalmente en la fase Imperial, en la que fue ostensible la existencia de una manufactura de élite y de otra popular. Asimismo, los asentamientos de la fase Provincial, de aspecto aldeano indiferenciado, fueron desplazados por centros urbanos claramente elitistas, con edificios públicos y espacios sagrados lujosos, caminos empedrados, estaciones de servicio en las rutas entre los pueblos, depósitos y



graneros para almacenar los bienes excedentes o los recibidos como tributos, etcétera. Machu Picchu pertenece, obviamente, a la fase Imperial.

El contexto en el cual fue instalada la ciudadela está directamente asociado a las condiciones de suntuosidad que nacieron con la formación del imperio de los incas. Si es que, en efecto, esta fue el mausoleo que escogió Pachakutec para mantener su cuerpo para la eternidad, se trata de una obra ciertamente equivalente a la que levantaron otras civilizaciones del mundo para sus héroes sagrados. Si no fue así, debió de ser una obra diseñada por un artista refinado para cumplir con una función diferente a la de cualquier otro asentamiento conocido en sus tiempos. Los incas construyeron varias ciudades en el Tawantinsuyu, todas ellas de arquitectura exquisita, pero ninguna con el deleite estético que tienen cada uno de los recintos y espacios de este santuario.